Fuente / inspiración: Nautical Marketing
Vender un barco no consiste simplemente en hacer unas fotos, publicar un anuncio y esperar. Una embarcación puede estar perfectamente mantenida y aun así permanecer meses en el mercado si el precio, la presentación o la información no generan suficiente confianza.
1. No pongas el precio pensando solo en lo que has gastado
Uno de los errores más habituales es calcular el precio de venta sumando lo que pagaste por el barco, los mantenimientos y todos los extras instalados. El comprador, sin embargo, compara tu embarcación con otras del mismo modelo, año, motorización, horas, equipamiento y estado. Un precio demasiado alto no significa necesariamente que acabarás negociando más: muchas veces significa que los compradores ni siquiera llamarán. La valoración debe partir del mercado actual y de unidades realmente comparables.
2. No publiques fotografías pobres o información incompleta
Antes de visitar una embarcación, el comprador ya se ha formado una primera opinión desde su teléfono. Fotografías antiguas, interiores desordenados, poca luz o una descripción de cuatro líneas reducen mucho el interés. Prepara el barco, utiliza fotografías recientes, muestra interiores, exteriores, motores y equipamiento y, siempre que sea posible, incorpora vídeo. Explica también mantenimientos, mejoras, sustituciones y estado actual. Cuantas menos dudas tenga el comprador antes de llamar, mejor será la calidad del contacto.
3. No publiques y esperes
Publicar un barco en un portal es solamente el comienzo. Una estrategia de venta debe conseguir que la embarcación llegue al comprador adecuado mediante portales, redes sociales, contenido audiovisual, campañas y una correcta gestión de cada solicitud. El objetivo no es conseguir muchas preguntas genéricas. El objetivo es encontrar a la persona que realmente está buscando una embarcación como la tuya.
