Fuente / inspiración: Samy Video · Ship Broker
El precio del anuncio no siempre es el coste final de la compra. Antes de cerrar una operación conviene saber quién vende el barco, dónde está situado, cómo está registrado y qué impuestos pueden ser aplicables.
1. Cuando la operación está sujeta a IVA
En España, el tipo general de IVA es del 21 %. Puede ser relevante, por ejemplo, cuando la compraventa realizada por una empresa o profesional está sujeta a IVA. No todas las compraventas de embarcaciones usadas tienen el mismo tratamiento fiscal. Antes de comparar dos precios, comprueba si incluyen impuestos y cuál es la situación fiscal concreta de cada embarcación.
2. Si compras un barco usado a un particular
Normalmente entra en juego el Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales (ITP), cuyo porcentaje depende de la comunidad autónoma competente. En Cataluña, la transmisión de una embarcación usada tributa actualmente al 5 % y se declara mediante el modelo 620. Por ejemplo, un barco anunciado por un particular por 100.000 € podría implicar 5.000 € adicionales de ITP si la operación tributa en Cataluña.
3. ¿Y el impuesto de matriculación?
La normativa española establece, con carácter general, la sujeción al impuesto especial de la primera matriculación definitiva en España de determinadas embarcaciones de recreo de más de 8 metros de eslora. Para el epígrafe correspondiente a embarcaciones, el tipo general en Península y Baleares es del 12 %. Esto no significa que cada vez que compres un barco de más de ocho metros tengas automáticamente que volver a pagar un 12 %. Hay que analizar si el impuesto ya fue liquidado, si estamos ante una primera matriculación o utilización en España y si resulta aplicable algún supuesto de no sujeción, exención o reducción.
4. ¿Qué ocurre si el barco tiene bandera extranjera?
Una bandera extranjera por sí sola no elimina las obligaciones fiscales españolas. La residencia del propietario, dónde se utiliza la embarcación, su procedencia, el uso privado o comercial y la situación registral pueden modificar completamente el análisis. Por eso dos barcos anunciados exactamente al mismo precio pueden acabar teniendo un coste final muy diferente.
